El pasado viernes 15 de noviembre, el Auditorio de Verano de Argamasilla de Alba acogió con gran éxito la XXI edición de la Carrera Kilómetros de Solidaridad, un evento organizado en colaboración con la ONG Save the Children. Bajo el lema “Tus pasos marcan la diferencia, ¡corre por la infancia!”, esta iniciativa reunió a la comunidad local con el objetivo de recaudar fondos para ayudar a los niños y niñas afectados por la reciente DANA que azotó la región de Valencia.
Un evento que unió a la comunidad por una causa solidaria
La jornada arrancó con actividades cooperativas, como las sillas musicales, las estatuas y la pelota caliente, diseñadas para fomentar la unión y el trabajo en equipo entre los asistentes. Estas dinámicas sirvieron de preludio para el momento más esperado: las carreras por edades, un símbolo del esfuerzo colectivo para reconstruir la vida de una infancia marcada por la adversidad.
La concejala Clara Hilario participó en el evento, destacando el valor de iniciativas como esta para sensibilizar sobre los derechos de la infancia. En sus palabras: “No es ganar, es participar, porque cada paso cuenta para construir un mundo mejor para nuestros niños y niñas”.
Ayuda para reconstruir la infancia tras la DANA
El dinero recaudado en el evento se destinará al Fondo de Emergencias de Save the Children, que canaliza recursos hacia acciones directas como transferencias económicas a familias con hijos a cargo, apoyo psicosocial para los menores afectados y la creación de espacios seguros para la infancia en zonas donde las escuelas permanecen cerradas. Silvia Carrasco, coordinadora del Centro Infantojuvenil, subrayó la importancia de este tipo de ayuda: “Estas emergencias golpean especialmente a la infancia, y con vuestra colaboración, podemos devolverles la esperanza”.
Cierre solidario y compromiso futuro
La jornada concluyó con una merienda compartida entre los participantes y la entrega de diplomas por parte de Silvia Carrasco, quien agradeció la implicación de las Aulas Corresponsables y de todos los niños y niñas externos al servicio que participaron. Además, recordó que las familias que no pudieron asistir aún tienen la posibilidad de colaborar a través de la hucha solidaria habilitada en el centro.
Este evento dejó patente el poder transformador de la solidaridad, mostrando que el apoyo colectivo no solo ayuda a reconstruir infraestructuras, sino también a devolver seguridad, esperanza y bienestar a los menores más vulnerables. Una vez más, Argamasilla de Alba ha demostrado que, juntos, es posible marcar una diferencia real en las vidas de quienes más lo necesitan.







